Matadero Madrid

Concurso de ideas para la rehabilitación y adecuación de las naves 15 y 16 del antiguo matadero municipal con el fin de albergar el centro de arte actual colección arco” lema: piedra papel o tijera. Tercer premio.

 

Lugar:   Madrid, España

Uso del edificio:   Usos culturales

Autor:   Izaskun Chinchilla

Colaboradores:    Elisa Fernández Ramos, Lys Villalba Rubio, Ula Iruretagoiena, Manuel Pascual, Luis Úrculo Cámara

Fecha:   Periodo de diseño 2006

 

Premios/Publicaciones:   Tercer premio en el concurso de ideas

 

Piedra, papel o tijera es un juego popular conocido en casi cualquier latitud del globo. Como el Go y el Mahjong, fue inventado en China. Según un libro llamado Wuzázu escrito por Xiè Zhàozhì al final de la era Ming, los señores de la guerra del periodo Han tardío jugaban algo llamado shoushìlìng , que vendría a ser lo que conocemos como Piedra-Papel-Tijeras. No hay registro del juego en Occidente hasta que se tuvo contacto directo con Asia. Los escritores occidentales de finales del s.XIX simplemente lo mencionaban como un juego asiático. Los chinos y coreanos usan la palabra ropa, con piedra y tijera, mientras que los japoneses emplean el vocablo papel, lo que sugiere que los occidentales, vía Estados Unidos, habrían importado el juego a finales del siglo XIX. En Japón y Brasil se lo conoce como jan-ken-pon. El motivo de que Brasil use la misma nomenclatura que Japón es que los nipobrasileños acostumbran a jugarlo tal y como se lo enseñaron sus padres: Se canta jan… ken… y se lanza la mano cuando se dice ¡po(n)!. Análogamente, en Chile es conocido como Cachipún, donde la separación de sílabas coincide con la de jan-ken-pon, resultando en ca-chi-pún.

Nuestra propuesta para rehabilitar esta nave del matadero de Madrid toma este entretenimiento infantil como lema de forma bastante intencional. Los motivos para ello son de diversa índole e intensidad. En primer lugar este juego, como hemos dicho, ha sufrido un proceso de internacionalización, un transcurso itinerante y mutante por diferentes culturas y épocas que lo han asumido con la naturalidad propia de la infancia. Esa internacionalización nos hace pensar que el juego se relaciona con cualidades perceptivas y experiencias materiales intrínsecas al ser humano. El azar, la experiencia de la materia, la psicología y la estrategia parecen principios universales que, más que provenir de una cultura o de un conjunto de conocimientos, proviene de las herramientas básicas que sitúan al hombre ante su propia supervivencia. Nos gustaría pensar en el arte contemporáneo como en este juego: internacional, activo y vinculado a la intuición más primaria. Queremos entender el arte como una manera de estar en el mundo, como un conjunto de herramientas que compartidas con todo ser humano, brindan en su utilización pericia, comunicación, actualidad, diversión o belleza. No comprendemos más el arte como un cuerpo formal clasificado en periodos, adscrito a condiciones geográficas o taxonomizado en estilos sino como una experiencia abierta, integral y participada.

Además, podríamos analizar nuestra propuesta, al igual que los ejercicios de “piedra, papel o tijera” como poseedora de dos atributos fundamentales: un argumento narrativo y una estrategia material. Lo que llamamos argumento narrativo, para el juego y para la propuesta arquitectónica, serían las oportunidades de interacción. Los argumentos materiales tienen que ver con definir 3 familias de intervenciones: las tijeras, las piedras y los papeles.

Llamamos TIJERAS a un conjunto de instalaciones que permiten que una antigua nave de matadero albergue todas infraestructuras necesaria para la construcción de proyectos artísticos contemporáneos: fibra óptica, iluminación versátil y adaptable, grabación y reproducción de video y sonido en toda la planta etc. Este conjunto de elementos forman un patrón casi floral a cierta altura del suelo dotando por igual a cualquiera de los puntos del espacio útil.

Llamamos PAPELES a un conjunto de envolventes que pueden recogerse y quedar colgadas entre las cerchas de la cubierta o descolgarse y cerrar recintos más acotados, con aforo limitado y con un mayor control del ambiente interior. Para su realización proponemos reutilizar antiguos paracaídas.

Llamamos PIEDRAS a otra serie de elementos móviles que permiten formar gradas, mover pequeñas aulas, tabiques o cajas contenedoras rígidas. Todos ellos se montan sobre ruedas y se mueven por la planta libre con la ayuda de una pequeña flota de vehículos parecidos a los usados en los aeropuertos para asistir a personas con problemas motrices.

Desde el punto de vista de la rehabilitación conservamos la nave en su conjunto con pequeñas operaciones de rehabilitación energética y estructural. Así mismo, rehusamos realizar cualquier partición del espacio permitiendo conservar el aforo de sala completo y su uso diáfano cuando sea necesario.

 

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